Historia
 

 

La Biblioteca y el Archivo empezaron a generarse desde el establecimiento mismo del Congreso en el año de 1823. Los conflictos políticos y las invasiones sufridas por nuestro país, han sido factores que propiciaron la pérdida y destrucción de parte de nuestro acervo documental y bibliográfico, pero superando la adversidad, las diferentes legislaturas del Congreso han tenido la preocupación de organizarlo y acrecentarlo.

La biblioteca como tal, recibió un impulso definitivo para su consolidación en 1980, ya que fue entonces cuando se estableció una forma de organizarla, mediante el sistema de clasificación decimal Dewey, las reglas de catalogación Angloamericanas y encabezamiento de materias de Gloria Escamilla, utilizándo desde 1992 el Sistema SIABUC (Sistema Integral Automatizado de Bibliotecas de la Universidad de Colima).

Sin embargo, no contó nuestra Biblioteca con un nombre. Hasta el año de 1981 se pensó que debía asignársele el de un jalisciense ilustre y al analizar diversas opciones, se tomó la decisión que el idóneo era el de don Valentín Gómez Farías, debido a que se estaba conmemorando el bicentenario de su natalicio, no habiendo quedado testimonio escrito en este sentido. Fue hasta el año de 1994, mediante el Acuerdo Económico número169/94, aprobado el 8 de septiembre, en que se le otorgó a nuestra Biblioteca, de manera oficial, el nombre que ostenta, de "Valentín Gómez Farías".

En el año 2002 se llevó a cabo una remodelación total de la Biblioteca, contando ya con nuevos servicios; como son:

 

  • Consulta de libros en la modalidad de estantería abierta, contando con arco detector para su seguridad.



  • Paquetería.
  • 8 computadoras para consulta electrónica en los archivos legislativos de red interna como son las leyes, exposiciones de motivos, historia legislativa, índices de decretos y acuerdos, la página del Congreso del Estado y las principales páginas jurídicas.
  • Atención y orientación a usuarios en búsquedas electrónicas.
 

  • 8 Cubículos individuales de estudio, en dos de ellos se cuentan con conexión a Red por cable para equipos portátiles de cómputo.
  • Sala de lectura

  • Nuevo espacio para el área de archivo.
  • Resguardo del archivo histórico menos consultado en la bodega de la plaza Tapatía.


  • Espacio propio para realizar la restauración de documentos y Procesos Técnicos.